Un significativo y emotivo cumpleaños de la Patria celebró el Liceo Bicentenario Zapallar en la escuela de nivel básico “Venezuela” de Curicó.

Un resignado Santiago Fantóbal, comenta “…lo ideal hubiera sido celebrar todos juntos”, aludiendo implícitamente que en la práctica el alumnado está dividido, unos aún en toma, y el resto, asistiendo a clases en la escuela Venezuela, cuya infraestructura difícilmente puede recibir a 400 alumnos; quienes asisten han hecho gala de buena voluntad ordenando los bancos, a fin de hacer las salas más cómodas y confortables.
En cuanto al día a día en el Liceo Zapallar, esta última toma es diferente. Si bien se ha ido diluyendo, y poco a poco los alumnos disidentes de la toma se han ido reintegrando a las clases de la escuela Venezuela, los líderes de la toma se han radicalizado, olvidando por completo, que tienen matrícula en el Liceo Bicentenario Zapallar por ser alumnos con perfil académico de excelencia, tanto en sus promedios como en conducta, dadas las circunstancias ambos aspectos podemos cuestionarlos, y llegar rápidamente a la conclusión, de que los alumnos en toma ( 50 + – ), si bien tienen ideales y una admirable solidaridad con el movimiento estudiantil nacional, también es una realidad, que se alejaron de los preceptos, directrices, reglamentos internos, y de los valores que distinguen al alumno bicentenario de excelencia. No es menor el que hayan violentado sicológicamente a sus profesores para retomar el liceo y que en forma dictatorial impidan el ingreso al establecimiento a los docentes; las tomas reiteradas arrojan al momento el siguiente balance: 452 alumnos en la escuela Venezuela, un % indeterminado asistiendo a los Preu, 70 ya matriculados en otros establecimientos, y 52 alumnos en toma.
Tras una breve visita al Liceo Zapallar pude constatar el abandono en que se encuentra. Que no pertenecen al paisaje del liceo Zapallar las colchonetas y sacos de dormir en medio del patio, que no es Zapallar el ver a alumnos no enfocados en aprender, no es el concepto Bicentenario impedir el fluido desarrollo del año de estudios, no es excelencia convertirse en aquello que siempre criticaron y deberán asumir las consecuencias de su inflexibilidad ya que quedará a criterio del Director Santiago Fantóbal, si aprueban y si se les mantiene la matrícula.
Entendemos, que tal vez las jornadas de Debates instalaron y asentaron la idea de fondo “ mejorar el país en que nacimos”, mejorarlo a través de una educación de calidad y en equidad, pero no quedó claro el “cómo”, siempre importante para que haya equilibrio y paz social, y “cómo” un estudiante aporta a este delicado equilibrio si su rol social es fundamental, trascendental e irrenunciable, “estudiar”, prepararse, y que cuando le corresponda tomar decisiones en su papel de adulto, lo haga con sabiduría, democrático.
Para disuadir la toma, tanto el centro de padres, como compañeros de los alumnos en toma, docentes, Alcalde, y la Gobernadora provincial, han mediado en todas las formas posibles, ya sea por la vía diplomática como también por la vía de la fuerza, para restablecer y reiniciar el año escolar, cuyos contenidos no esperan, y su abrupta interrupción generó un retraso difícil de subsanar este año.
“¿Y cómo los salvamos…?” Me pregunta preocupado y conmovido el Alcalde Hugo Rey, y concluimos lo mismo, que el fondo está bien pero el cómo, no es aplicable; desde la perspectiva de la encargada de U.T.P. del Liceo Zapallar, Pilar López, reflexiona “…no funciona la ecuación, cómo retomar nuestro espacio sin que ellos sientan que traicionan sus ideales, y cómo nos reencantamos, cómo recuperar el sello Zapallar, convivencia agradable y en armonía”. Y a pesar de la tristeza que se entrevé en la mirada de Pilar López, observo a los alumnos en el patio de la escuela Venezuela ensayando coreografías para celebrar las Fiestas Patrias, recorro sus salas, y veo a jóvenes preocupados de sus deberes escolares, y palpo una convivencia agradable y en armonía, veo que sin importar si la infraestructura es colosal o pequeña el espíritu Zapallar está intacto, el proyecto educativo 100% vigente y progresando.
En cuanto a las tomas, hacer el mea culpa, de que los centros de padres demoraron demasiado la gestión para acelerar las diligencias que solucionaran las falencias en la infraestructura del liceo, causa principal del deterioro de las buenas relaciones entre el centro de alumnos y el resto de la comunidad Zapallar (apoderados, docentes y Director), por ejemplo, el piano no se encuentra en la sala de música, porque ésta aún se llueve, que los inviernos son demasiado fríos en esas salas, que no hay salón o gimnasio techado, todo un tema que los chicos no demoran en señalar, enfocados en lo que falta y no mirando lo que ya existe, y que realmente es muy bueno, un espacio donde se han llevado a cabo memorables olimpiadas matemáticas e inolvidables días del jeans e históricas licenciaturas.
Por último, rescatar que toda la educación en Chile va en vías de ser de excelencia y que el proyecto educativo del Liceo Bicentenario Zapallar es pionero en la provincia, que el camino está trazado, que avanzamos paso a paso, y que con este avance gana no solo la provincia de Curicó, también la Región del Maule, y Chile; por ello, comunidad del Liceo Bicentenario Zapallar, no sólo “talento yesfuerzo, también… todos juntos.
CONSTANZA ARTIZ


