Una vez más, queda en pausa, el año escolar del Liceo Bicentenario Zapallar, en esta ocasión por acuerdo del cuerpo de los profesores para salvaguardar la seguridad física y emocional tanto de alumnos como de docentes.
Las noticias de último momento en las diferentes redes sociales confirman que la escuela Venezuela, establecimiento alternativo de los alumnos que no participaron en la última toma, cierra sus puertas indefinidamente por no haber garantías de orden y seguridad por parte de los alumnos en toma.
En esta oportunidad, con el objetivo de que los alumnos en clases también participaran en la marcha, acudieron a las puertas de entrada de la escuela Venezuela y gritaron consignas para motivar a sus compañeros, quienes no fueron autorizados por el Director a adherir a esta nueva marcha.
“Esta vez se salieron de control y perdieron el Norte”, cuenta una alumna de primero medio, testigo ocular de la invasión de personas externas al liceo Zapallar que entraron a la fuerza a las dependencias de la escuela Venezuela, golpeando a los auxiliares que defendían las puertas, una vez dentro, rompieron las cañerías de gas en la cocina y después las cañerías de agua en los baños dejando inutilizada parte importante de la infraestructura de este establecimiento, cabe preguntar, si los responsables responderán por estos vandálicos daños.
Dada la experiencia inesperada y estresante, la nula garantía que ofrecen los alumnos en toma de restaurar el diálogo, en consejo de profesores se acuerda suspender las clases hasta que los alumnos de la toma devuelvan la infraestructura del liceo Zapallar, en consecuencia cierra la escuela Venezuela, perdiéndose así la alternativa Municipal de reactivar el año escolar para los alumnos que no participan en la toma. Sin la escuela Venezuela como salvavidas, los alumnos esperan estar a tiempo de inscribirse en el plan “salvemos el año” para acceder a rendir exámenes libres.
CONSTANZA ARTIZ


