El pleno de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) dio por terminada la mesa de trabajo que había iniciado con el Gobierno y convocó para el próximo 18 y 19 de octubre a una nueva jornada de paro nacional y marchas.

La presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile (FECH), Camila Vallejo, responsabilizó directamente al Ejecutivo del fin de las conversaciones y advirtió que “hubo un diseño concertado por parte del Gobierno para que esta mesa de trabajo no prosperara”.
“Se nos cerraron las puertas y eso hay que recalcarlo aquí. No fuimos nosotros los estudiantes los que quisimos romper con esta mesa, sino que fue el mismo Gobierno porque no tenía la capacidad política ni la voluntad de atender las demandas de la gran mayoría del país”, subrayó.
Vallejo sostuvo que lo que terminó por romper la mesa fue que el Gobierno les presentara nuevamente “una propuesta que hace más de tres meses hemos venido rechazando (…) ésa también es una provocación y una clara manifestación de no querer que esta mesa pudiera perdurar en el tiempo y llegar a buen puerto”, remarcó.
A su vez, el Ejecutivo mantuvo que la mesa de diálogo no pudo prosperar porque el movimiento estudiantil fue “tomado, cooptado y dirigido por los grupos más ultra, los más intransigentes e ideologizados”, según señaló este domingo el portavoz del gobierno Andrés Chadwick.
El Gobierno dejó claro que no se harán nuevas propuestas a los estudiantes, y que los proyectos de Ley sobre educación, presentados sin haber sido discutidas con estudiantes y profesores, seguirán su curso en el Congreso, instancia que a su vez, ha dicho que no aprobará normativa alguna que no sea consultada prevaimente a los sectores afectados.


