El documento presentado a través de este mail, corresponde al discurso expuesto por la Profesora de Física del Liceo Zapallar, Tatiana Lártiga, el pasado martes 3 de Enero en el Concejo Municipal de Curicó, al cual no asistió el Edil de la Comuna.
Señores
Alcalde y Concejales
Ilustre Municipalidad de Curicó
Presente
Mi nombre es Anna Tatiana Lártiga Obal, Curicana, con formación Básica y Media en colegios municipalizados de la comuna de Curicó.
En el año 2009 me puse al servicio de la Ilustre Municipalidad de Curicó, a través de un contrato a plazo fijo, para trabajar en el Liceo Bicentenario Zapallar como profesora de Física.
En mi condición de Constructor Civil y Magíster en Educación estoy facultada por el Ministerio de Educación para ejercer la docencia, por lo que no he dudado en prestar mis servicios frente a las dificultades para conseguir un profesor de Física para un liceo municipal de mi comuna.
Desde esa fecha, no sólo he sido muy bien evaluada renovándose mi contrato por dos períodos, sino además, he sentido retribuido el compromiso social que adquirí, llegando a sentirme orgullosa de formar parte del profesorado de un liceo de excelencia, prestigiado a nivel nacional y reconocido dentro de los ocho mejores liceos municipalizados de Chile. Esta satisfacción sobrepasa toda retribución económica, que por cierto encuentro en el ejercicio de mi profesión como Constructor Civil, situación que me permite continuar con mi labor educativa en un liceo municipal de la comuna en que nací.
Mi condición de docente me ha enriquecido en lo humano. Es conocido por toda la comunidad educacional que mi relación con el alumnado siempre ha sido de respeto, admiración y colaboración, ya que ellos me han demostrado que entregándoles las herramientas educacionales adecuadas, es posible que jóvenes talentosos con esfuerzo, dedicación y compromiso puedan llegar a ser los mejores alumnos del país, soslayando todas las dificultades socioeconómicas que lo condicionaban en contrario.
Como todos sabemos, el año recién pasado fue de grandes y justas movilizaciones estudiantiles a nivel nacional, movilizaciones de las que el Liceo Zapallar (como era de esperar) formó parte. Su alumnado mantuvo una toma desde junio hasta julio, en el mes de agosto se adoptó una modalidad denominada 50/50 (clases en la mañana y movilizaciones por la tarde) y desde septiembre hasta noviembre, nuevamente se mantuvieron en toma.
En ambos períodos de toma estudiantil, el DAEM ordenó la realización de clases en la Escuela Venezuela, en condiciones absolutamente precarias: un máximo de 70 alumnos por sala, insuficiente cantidad de sillas y mesas de trabajo, pizarrones de tiza y una sala de profesores que reunía a 25 docentes en un reducido espacio.
Habida consideración a las malas condiciones de trabajo en la Escuela Venezuela y atendiendo a las infructuosas conversaciones entre los voceros del movimiento estudiantil y el Sr. Alcalde, el Consejo de Profesores dialogó con los estudiantes a través de una comisión conformada por cuatro profesores (entre ellos la suscrita) cuya misión era lograr el término de la toma o al menos la modalidad 50/50. Luego de intensas conversaciones se llegó a firmar el acuerdo adoptando esta modalidad (50/50), ocasión en la cual el Alcalde invitó a todos los profesores a “no dejar solos a los alumnos en las tardes y a acompañarles durante sus jornadas de movilizaciones”. Y junto a muy pocos profesores hicimos lo que se nos encomendó.
En la segunda etapa de la toma estudiantil, producto de un paro de actividades de los docentes y asistentes de la educación, por razones públicamente conocidas, el Consejo de Profesores tuvo la visita del Sr. Alcalde y de la Directora del DAEM.
En aquella ocasión, la señora Irene Cortés (Directora del DAEM) nos comunicó su decisión de poner carabineros dentro y en los alrededores de la Escuela Venezuela. Además nos informó que se haría una lista de todos los profesores que no quisieran trabajar en esas condiciones para “tomar medidas” hacia ellos. En esa oportunidad, en su presencia, emití una opinión fundada, contraria a las acciones comunicadas por ella. Fue así como manifesté mi férrea oposición a la acción de mantener carabineros en el aula y en sus alrededores, argumentando que nuestros alumnos no son delincuentes y que podía interpretarse como una provocación hacia éstos haciendo que los ánimos se alterasen aún más. Además, indiqué que era un amedrentamiento de su parte comunicarnos que iba a “tomar medidas” con aquellos profesores que no querían trabajar en esas condiciones.
Hasta el jueves 1 de diciembre, mi continuidad laboral no estaba en cuestionamiento y en mi calidad de Jefa de la Escuela de Construcción del Instituto AIEP de Curicó, propuse a la Dirección del Liceo Zapallar la posibilidad de firmar un convenio de cooperación unilateral donde los alumnos de los cursos Tercero y Cuarto Medio Matemáticos fuesen a realizar ensayos prácticos en el Laboratorio de Ciencias, Suelos y Hormigones de la Institución. Lo anterior, con la finalidad de realizar un trabajo teórico-práctico y reforzar en los alumnos la motivación por el estudio de las Ciencias de la Ingeniería. La Dirección del Liceo se mostró agradecida de este ofrecimiento y accedió a mi propuesta, bajo el implícito supuesto de mi renovación contractual para el año 2012, al igual que en los años anteriores.
Sin embargo, el día miércoles 28 de diciembre, a las 16:00 hrs., en entrevista con el Director del Liceo, éste me informa que: aún cuando la evaluación técnica de mi gestión docente había sido calificada como “Muy Buena”, la Directora del DAEM ordenó que mi contrato no se renovase para el año 2012. Sorprendida, solicité las razones de aquella inesperada decisión y el Director me indicó que ella no quiere dar razones porque nadie le obliga a otorgarlas. Por tanto, no se me renueva el contrato y no hay más que decir.
Al día siguiente, el jueves 29 de diciembre, a las 9:00 hrs, recibo una llamada telefónica del Director del Liceo donde me indica que la señora Irene Cortés fijó un nuevo requisito para acceder a la renovación del contrato, un “Examen Psicológico” (del que desconozco su legalidad). Por lo tanto, mi futuro laboral en ese establecimiento continuaría incierto hasta el 28 de febrero del 2012, plazo que ella se ha reservado para indicar si siguen o no los docentes que están en esta condición contractual.
Las acciones mencionadas en los dos anteriores párrafos, dan cuenta y demuestran la ambigüedad con que se ha comportado la máxima autoridad educacional de la comuna en términos de mi estabilidad laboral, cambiando en menos de 24 horas su decisión.
Si bien las razones de mi inicial salida del Liceo no fueron entregadas, se ha hecho de conocimiento público lo que ya la comunidad educativa suponía: que estas razones se sustentarían en el acompañamiento y apoyo que realicé a los alumnos del movimiento estudiantil y a mi oposición férrea a algunas de las ideas y medidas que la Señora Cortés enunciara en su visita al Consejo de Profesores en la Escuela Venezuela.
Frente al anuncio de no renovación de mi contrato y posterior cambio de medida a la aplicación de un examen psicológico, me permito dudar de que la errática conducta de la Directora del DAEM tenga un sustento real y me hace suponer que se trata de un tema inconsulto que quizás ni siquiera esté avalado en una política alcaldicia. Por ello me permito dejar constancia ante las autoridades Municipales.
Es de sentido común que un examen psicológico, en el menor de los casos sienta un precedente discriminatorio hacia los docentes de esta comuna y en el peor de los casos atenta contra la igualdad de condiciones en el momento de solicitar renovación de contrato en las distintas comunas.
Los hechos que describo obligan a preguntarse: ¿Bajo qué criterio de eficiencia y trasparencia en la gestión pública, se sustenta esta inusitada y repentina necesidad de aplicar un examen psicológico al profesorado municipal de Curicó a contrata?. ¿Se han detectado deficiencias psicológicas en los docentes a contrata?. ¿Se validará como un instrumento complementario a la evaluación técnica de la gestión docente?. ¿Se requiere como elemento de selección docente?. ¿Su aprobación supedita las futuras contrataciones o establece un ranking de selección para postular a un cargo docente a contrata en Curicó?.
Lo que es poco sano y a la vez irrespetuoso, es mantener a los profesores en una incertidumbre laboral hasta el 28 de febrero, coartando las posibilidades de buscar trabajos en otras partes o instándole a emigrar hacia otros establecimientos educacionales dejando en el desamparo la calidad de la educación de los alumnos de un liceo de excelencia. Todo ello, solo por el simple hecho de aceptar como legitimas las demandas de aquellos a los que servimos, nuestros alumnos.
En lo anterior me baso para sostener que: es merecedora de toda mi duda, la ecuanimidad, imparcialidad y necesaria eficiencia con que la Sra. Cortés desempeña su cargo como máxima autoridad educacional de esta comuna. Su accionar merece mi desconfianza y no tengo garantías para suponer que los resultados del anunciado examen psicológico puedan ser instrumentalizados para propósitos ajenos a los que la educación municipal exige, provocando un daño enorme al profesorado y alumnado en general y a mi misma en lo particular, en mi condición de “Muy buena docente de Física”, como lo acredita el Informe Técnico entregado por el Director del Establecimiento.
Con todo, manifiesto mi entera disposición y particular interés de continuar formando parte del equipo docente del Liceo Zapallar y seguir contribuyendo a la consecución de los objetivos institucionales de este liceo de excelencia. Consecuente con ello, realizo esta carta, que es una denuncia de una docente, de una funcionaria municipal, que no acepta ser discriminada por emitir opiniones, adherir y compartir legal y legítimamente a los problemas que identifica la gran mayoría de los chilenos que quieren hacer de este país un país mejor.
Anna Tatiana Lártiga Obal
Constructor Civil – Magíster en Educación
Curicó, 3 de enero de 2012


