Es muy rentable invertir en la prevención primaria de la violencia familiar.‏

La mayoría de los estados latinoamericanos asumen la Prevención de la Violencia Familiar con el fin de cumplir los acuerdos internacionales.
Las inversiones en materia de Prevención se confunden con los que  tienen que ver con la detección. Esta es la conclusión que se puede  obtener al analizar resultados, siendo sincero nada se mueve mientras  no exista una denuncia o víctima y ahí se pone a disposición toda una  red de apoyo a las víctimas que es necesaria, si claro que lo es,   pero considero que se debe revisar la politica de prevención en   nuestros paises, nos estamos conformando con seminarios, charlas,   espacios de recomendación publicitaria en los medios, una o dos horas   frente a un determinado número de alumnos de un curso al cual no se
realiza evaluación frente al problema, seguimiento y evaluación de la   influencia que dicho escolar o estudiante podrá tener en su medio   familiar.

 
Es importante que ante los hechos que diariamente nos impactan se debe   invertir en mejorar las leyes, y tambien apoyar legal, social,    psicológica y laboralmente si fuese necesario, no solo a la víctima  directa sino tambien a las víctimas indirectas tanto niños, jóvenes y   adultos mayores, quienes han recibido en forma silenciosa por mucho   tiempo la agresión vivida.

 
¿Cuando será el día que nos demos cuenta que la rentabilidad de la  prevención primaria de violencia es más rentable que recoger los  pedazos de familias?
Los costos de la prevención se pueden calcular con facilidad, los  beneficios serán muy dificiles de expresarlos en el balance.
Cuando no se invierte en la Prevención primaria, por más que  trabajemos en la detección de la violencia familiar tenemos solo  pérdidas y nuestro balance nos da números negativos.
Perdidas de vidas humanas, ausentismo laboral, ausentismo escolar,  abandono laboral, abandono escolar, mayores gastos en atenciones  médicas, colapsos o lentitud en el sistema judicial, baja  productividad, riesgo de convivir con personas sin tratamiento médico  que se pueden convertir en una bomba de tiempo, aumento de personas en   situación de calle, con todos los riesgos, para estas personas, que  esto conlleva.
Al desarrollar una cultura preventiva obtenemos una mejor imagen de  país, con todo el beneficio que esto conlleva.
Al desarrollar una cultura preventiva logramos familias que aumentan  sus potencialidades de desarrollo, logrando una mejor identificación
con su país.
Al desarrollar una cultura preventiva, estamos más atentos a mejorar  el trato empresario-trabajador, creando climas de confianza.
Al desarrollar una cultura preventiva mejoramos la salud de nuestra  población, elevando la calidad de vida de nuestras familias.
En resumen al desarrollar una cultura preventiva de violencia familiar  mejoramos el capital humano.

 

Lorenzo Becerra Espinoza.

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  • Manuela

    Lorenzo, concuerdo completamente contigo, pues yo también soy una partidaria de que no sólo en Chile, sino que en todo el mundo la violencia intrafamiliar debe ser radicada. Sin embargo es muy fácil pedir una mejor cultura preventiva hacia el tema en cuestión y no dar soluciones. El hecho es tan grande y masivo como lo deberá ser su solución, por ende se debe comenzar por charlas y seminarios. Informar al país, incitar y dar a conocer la importancia de la integridad personal tanto física como psicológica y educar al país la importancia del respeto y los derechos humanos.
    Muy interesante tu artículo, muchos saludos.

    • Lorenzo Becerra E

      Manuela, tengo 50 años y los dos últimos los he dedicado a tratar que los gobernantes escuchen la solución, pero se pasan la pelota de un lado a otro da la impresión que conviene tener a la comunidad distraida.

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